Vicky, uno de mis amores más pequeños, conversa con la bisabuela.
(Abubis)— Mañana quiero ir contigo al jardín así jugamos.
(Vicky)— No, abubis, no puedes ir al jardín conmigo porque eres viejita.
(Abubis pone cara de estar triste)— ¿Y entonces a dónde voy a ir yo para poder jugar?
(Vicky)— A un jardín de viejitos.
De mis siembras y cosechas quiero dejar testimonio por estas páginas. A ver qué sale....
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